"El trabajo es la dictadura."
Es un hecho objetivo. La cuestión no es ya si al trabajador se le paga o no con justicia. Aunque se le pagase "con justicia", él no está ahí sino por el trabajo, por el dinero. Se le ha robado su tiempo, su cuerpo y su inteligencia en beneficio de otro, no en el suyo. No es el dueño de su vida, su vida es trabajo. ¿Cómo llamamos a eso? ... El trabajo no nos hace libres. No podemos estar de acuerdo con la máxima con que los nazis recibían a sus esclavos en Auschwitz (
Arbeit mancht frei). Tampoco dignifica. La dignidad del hombre no proviene del trabajo. Otra cosa es que no tengamos más remedio que hacerlo, pero eso es para regalarle la vida a las élites, no en beneficio público, ni individual. Tampoco nos hace especialmente felices. ... (
SANTIAGO SIERRA... EL PAÍS. BABELIA 19 ENE 2013 )