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viernes, 12 de septiembre de 2025

228

"Se ha de aprender a ver, se ha de aprender a pensar, se ha de aprender a hablar y escribir."

...las tres tareas en razón de las cuales se tiene necesidad de educadores. (...) de educadores que estén educados ellos mismos, de espíritus superiores, aristocráticos, probados en cada instante, probados por la palabra y el silencio, (...) -no los doctos zopencos que los Institutos y la Universidad ofrecen hoy, como "nodrizas superiores" a la juventud. Faltan, descontadas las excepciones, educadores; primera condición previa de la educación: de ahí la decadencia de la cultura general. (...)  Se ha olvidado  que la educación es la finalidad, y que para lograr esa finalidad son precisos educadores -y no profesores de Instituto y doctos de Universidad...
...Lo que las "escuelas" logran de hecho es un adiestramiento brutal para hacer utilizable, aprovechable para el servicio del Estado, con la menor pérdida posible de tiempo, un gran número de jóvenes.    

lunes, 1 de septiembre de 2025

225

"...al ser humano nadie le da sus propiedades, ..."

...ni Dios, ni la sociedad, ni sus padres y antepasados, ni él mismo. 
...Nadie es responsable de existir, de estar hecho de este o de aquel modo, de encontrarse en estas circunstancias, en este ambiente. La fatalidad de su ser no puede ser desligada de la fatalidad de todo lo que fue y será. Él no es la consecuencia de una intención propia, de una voluntad, de una finalidad, con él no se hace el ensayo de alcanzar un "ideal de hombre" o un "ideal de felicidad" o un "ideal de moralidad",  ̶ es absurdo querer echar a rodar su ser hacia una finalidad cualquiera. Nosotros hemos inventado el concepto "finalidad": en la realidad falta la finalidad...   
...Se es necesario, se es un fragmento de fatalidad, se forma parte del todo, se es en el todo,  ̶ no hay nada que pueda juzgar, medir, comparar, condenar nuestro ser, pues esto significaría juzgar, medir, comparar, condenar el todo... ¡Pero no hay nada fuera del todo!  ̶  
...Que no se haga ya responsable a nadie, que no sea lícito atribuir el modo de ser a una causa prima, que el mundo no sea una unidad ni como sensorium ni como "espíritu", solo esto es la gran liberación ̶ solo con esto queda restablecida otra vez la inocencia del devenir... El concepto "Dios" ha sido hasta ahora la gran objeción contra la existencia... Nosotros negamos a Dios, negamos la responsabilidad en Dios: solo así redimimos al mundo.  ̶ 
 

 (FRIEDRICH NIETZSCHE: "Crepúsculo de los ídolos"  ... Alianza Editorial, 1975 ... pp. 69-70)