...Un buen jardinero me dijo un día que, para crecer fuertes y sanos, los árboles tenían que pasar un poco de sed, porque así sus raíces se hundían en la tierra y el tronco se erguía mucho mejor anclado y más poderoso. Vivir es, por definición, perder, no poseer, no completar, no lograr nunca todo. Vamos dejando atrás posibilidades, opciones, sueños no cumplidos, además de nuestra infancia, nuestra adolescencia, nuestra juventud, y así sucesivamente. Gracias a todas esas pérdidas y esas carencias vamos desarrollando otras realidades. Otros presentes que hay que saber habitar..